¿Qué es un masaje facial?

El masaje facial proporciona una sensación calmante y placentera que además ayuda a cuidar la apariencia del rostro, por lo que podemos decir que no sólo tiene fines estéticos sino también terapéuticos.

Beneficios de un masaje facial

Al estimular el cutis se activa la circulación sanguínea, con lo que se consigue oxigenar y nutrir la piel y, por tanto, darle un aspecto radiante. A su vez, con la estimulación del sistema linfático, conseguimos eliminar las toxinas responsables de imperfecciones en la piel.

Además, al masajear en profundidad el rostro, los músculos se relajan, aliviándose así las tensiones acumuladas. También ayuda a mantener el tono de estos músculos, lo que favorece su elasticidad y firmeza, contribuyendo así a mantener un rostro con aspecto fresco y rejuvenecido.

Todos los masajes son beneficiosos para relajar cuerpo y mente y el masaje facial no es una excepción, por lo que está indicado para tratar casos de estrés y ansiedad.

Dependiendo de la finalidad de la terapia, los masajes faciales pueden combinarse con otros tratamientos de belleza como la aplicación de una mascarilla específica, una limpieza de cutis o como preparación para el maquillaje.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)