¿Qué es un masaje metamórfico?

El naturópata británico Robert St. John inventó en la década de los años del siglo pasado esta técnica de masaje basándose en la tradición oriental de la reflexología. De acuerdo con este sistema, cualquiera puede realizar un masaje metamórfico, pero es necesario recibir unas sesiones previas de un especialista para formar a las personas que deseen realizarlo.

Beneficios de un masaje metamórfico

El masaje se centra en la estimulación de determinados puntos de la cabeza, de las manos y de los pies para, tal y como ocurre con la reflexología, buscar aquellos meridianos del cuerpo o cauces que conducen a la sanación de los órganos internos del cuerpo. Así, con la presión o masaje en estos puntos se pretende ayudar al individuo a recuperar su energía vital y, por tanto, a mejorar el estado de funcionamiento general del organismo. De esta forma, el masajista se convierte simplemente en un intermediario que ayuda a la recuperación o prevención de posibles dolencias o afecciones y es el cuerpo en sí, con su inmenso poder regenerativo y curativo el que culmina esta tarea provocando una sensación de plenitud, bienestar y felicidad.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)