¿Qué es un velo de colágeno?

¿Notas que tu rostro ha perdido vitalidad y te gustaría que luciera luminosa y uniforme? Esto puede deberse a diversos factores como el cansancio acumulado, las largas exposiciones al sol o los cambios bruscos de temperatura, que hacen que la piel del rostro se luzca seco y tirante. Para combatir la deshidratación y el envejecimiento cutáneo es esencial aportar a la piel del rostro una dosis extra de colágeno.

El velo es una lámina enriquecida con colágeno que se deja actuar unos minutos sobre la piel a fin de que ésta absorba todas sus propiedades. El velo de colágeno se aplica tras la preparación de la piel mediante una limpieza o exfoliación. Posteriormente, se suele aplicar alguna crema o sérum adaptado a cada tipo de piel que prolonga los resultados del tratamiento.

En una sola sesión conseguirás un efecto sorprendente que durará 4 o 5 días, por lo que, si tienes que acudir a un evento especial o quieres lucir perfecta el día de tu boda, puedes utilizar el velo de colágeno como tratamiento puntual con muy buenos resultados. No obstante, para prolongar sus efectos, se recomienda realizarse este tratamiento de forma intensiva durante un corto periodo de tiempo y repetir periódicamente una sesión de mantenimiento.

Beneficios de un velo de colágeno

Este tratamiento combate la deshidratación de la piel y previene el envejecimiento cutáneo. La hidratación intensiva regenera al instante la belleza de la epidermis, devolviéndole la suavidad y flexibilidad perdidas y atenuando las pequeñas arrugas del rostro.

Además, a partir de los 30 años, las células van perdiendo la capacidad de producción de colágeno, esencial para lucir una piel tersa y elástica, y será necesario reponerlo para prevenir y/o paliar las primeras señales de envejecimiento como arrugas y flacidez.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)
  • - Aviso de alérgenos personalizado
  • - Pieles sensibles