¿Qué es el masaje anticelulítico?

La celulitis es la acumulación de nódulos de grasa en zonas localizadas del cuerpo como el abdomen, los glúteos o las piernas. Para prevenir su aparición es muy importante llevar una dieta alimenticia equilibrada y una actividad física, al menos moderada, a diario. Si la celulitis ya ha aparecido, podemos recurrir a varios tratamientos para eliminarla como, por ejemplo, los ultrasonidos, la radiofrecuencia o la presoterapia. Sin embargo, si prefieres una técnica menos invasiva, puedes optar también por el masaje anticelulítico. El masaje anticelulítico consiste en estimular los ganglios linfáticos situados en los tobillos, interior de las rodillas y de muslos, etc., a través de movimientos circulares, amasados y suaves pellizcos aplicados con las manos.

Beneficios de un masaje anticelulítico

El objetivo de un masaje anticelulítico es movilizar el tejido adiposo para que sea desechado más rápidamente por nuestro organismo, por lo tanto presenta beneficios de salud y belleza. Es un tratamiento que puedes realizar en casa, pero si de verdad quieres resultados es conveniente acudir a un profesional formado, ya que en menos tiempo de lo esperado podrás empezar a ver cómo la piel se vuelve más tersa y el volumen de grasa acumulada se reduce visiblemente. Además, es muy recomendable que combines esta técnica con el drenaje linfático, ya que se complementa perfectamente con el masaje anticelulítico y, por supuesto, que realices más ejercicio físico y revises tus hábitos alimenticios, no sólo para reducir la celulitis sino para lograr un estado de bienestar general.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)
  • - Enfermedades cardiacas
  • - Hipertensión
  • - Mujeres en el I trimestre del embarazo
  • - Trastornos de coagulación sanguínea
  • - Varices