¿Qué es la Ictioterapia?

La ictioterapia es la alternativa más natural a los tratamientos de exfoliación de manos y pies pero, aunque parezca sorprendente, no será un esteticista el que realice el peeling, sino que los encargados de ello serán una multitud de pequeños peces que succionan las células muertas de la piel.

La forma en que se realiza este tratamiento es muy sencilla. Sólo deberás introducir las manos o pies en peceras de agua tibia especialmente diseñadas para ello y, antes de que te des cuenta, una multitud de pececillos se acercarán hasta ti y empezarán a succionar aquellas zonas en las que descubran callosidades, durezas y piel muerta. Esta exfoliación no sólo no es dolorosa sino que además produce una agradable sensación equiparable a un relajante micromasaje.

Estos pececillos sin dientes y totalmente inofensivos pertenecen a la especie “garra rufa”, originaria de Oriente Próximo.

Beneficios de la Ictioterapia

A la vez que estos pequeños peces limpian la piel, son capaces de segregar una enzima con efecto regenerativo que favorece a aquellas personas que padecen trastornos de la piel como psoriasis, eczemas o cicatrices.

Por si fuera poco, las cientos de succiones que realizan los «garra rufa» durante la sesión de ictioterapia fomentan la circulación sanguínea y actúan sobre los puntos energéticos presentes en manos y pies como si de un masaje reflexológico se tratara, activando así los sistemas de autocuración del propio organismo.

Además, el hecho de tener que permanecer inmóvil permite la realización simultánea de otro tipo de tratamientos de belleza como la aplicación de una mascarilla facial o una manicura o pedicura, en función de la zona que se esté tratando en ese momento. Muchos centros ofrecen también la posibilidad aprovechar este relajante tratamiento mientras disfrutas de una agradable bebida.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)