¿Qué es la cavitación?

 La cavitación es un tratamiento que sirve para eliminar las grasas acumuladas en ciertas partes del organismo. Consiste en la infiltración de pequeñas burbujas en el torrente sanguíneo con el objetivo de deshacer las células grasas sin dañar nuestro sistema circulatorio. Se trata de transformar la grasa de un estado sólido a un estado líquido para que el cuerpo pueda eliminarla con mayor facilidad a través del tracto urinario. Por eso, es recomendable que durante el tratamiento se aumente la ingesta de agua (en torno a dos litros de agua al día es lo recomendado por los especialistas) para que al cuerpo le resulte más sencillo la eliminación de estas sustancias acumuladas y, por supuesto, es esencial controlar la dieta y el ejercicio físico.

Ahora bien, ¿cómo se desarrolla cada sesión? A las zonas del cuerpo que se desea tratar se le aplica con un aparato especial de cavitación una corriente magnética de emisión ultrasónica que hace que aumente la conductividad eléctrica del cuerpo y la permeabilidad de las células de la piel.

Beneficios de la cavitación

Por medio de la cavitación, las células grasas se convierten en estado líquido y comienza el periodo de eliminación. Para terminar, el especialista realiza un drenaje en la zona tratada, de forma que la piel, una vez calmada, se reafirma y se tonifica, aunque durante un breve periodo pueden aparecer pequeños hematomas que se deshacen con el tiempo.

Recomendado para personas con:

No recomendado en caso de:

  • - Alteraciones en la piel (heridas/quemaduras/eczemas/acné...)
  • - Mujeres en el I trimestre del embarazo